La Comunidad de Madrid evita la desaparición de razas en peligro con programas en Buitrago y Aranjuez.
Trece variedades madrileñas de semillas se suman al 'arca de Noé vegetal' del planeta.



La Comunidad de Madrid envió hace unos días una remesa de cientos de semillas de 13 variedades de cultivos regionales, de tomates a trigo duro pasando por cebada, al Banco Mundial de Semillas situado en Noruega. El objetivo de esta iniciativa que funciona desde 2008 es la conservación del patrimonio vegetal mundial por si se necesita en el futuro o para emergencias. Con una intención similar, el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (Imidra) tiene desde hace años un programa de preservación de razas ganaderas autóctonas en peligro de extinción en dos localizaciones mucho más cercanas que las remotas islas Svalbard: Buitrago de Lozoya y Aranjuez.

En las fincas de Riosequillo y La Chimenea, la entidad dependiente de la Consejería de Medio Ambiente custodia decenas de ejemplares de vacas y toros de raza avileña negra ibérica, de cabras del Guadarrama y de ovejas colmenareñas (también conocidas como negra de Colmenar Viejo) y rubias de El Molar, que está en "serio peligro" de extinción, según inciden desde el departamento que dirige Carlos Novillo. "La ganadería ha sido uno de los sectores preferentes del Imidra, específicamente en lo que tiene que ver con la preservación de razas", explican desde la consejería.